Ésta semana en la asignatura de habilidades de comunicación hemos realizado dos trabajos en grupo. Uno era sobre inteligencia emocional y el otro de pensamiento lateral.
El grupo en el que yo estaba era el de Inteligencia Emocional. Me pareció un tema muy interesante, aunque ya había oido hablar de él nunca había profundizado. La idea principal que he obtenido sobre inteligencia emocional es, básicamente, que resultaría muy sano para nosostros y para los que nos rodean, poder controlar nuestras emociones de forma inteligente. No se trata de ocultar lo que sentimos, mas bien consiste en mostrar lo que sentimos de forma positiva, mostrar las emociones que no nos hacen daños a nosotros y a los demás y cambiar aquellas que no son constructivas para nuestro crecimiento personal y nuestra relación con el entorno.
Considero ésto como una tarea muy dificil de llevar a cabo pues, debes conocerte mucho y debes saber controlarte, en el sentido de saber como reaccionarás a determinadas situaciones y controlar estas reacciones y no siempre esto es fácil, depende de muchos factores, tanto internos como externos a nosotros.
También es necesario saber cómo te ven los demás. Muchas veces, cuando reaccionamos ante algo, los demás perciben de esa reacción algo diferente a lo que tu crees que has trasmitido. En clase estuvimos hablando de que, normalmente, las personas pensamos que somos de una forma y los demás nos ven de otra forma diferente. Este punto me parece especialmente interesante, porque pienso que no nos paramos a observar cómo somos realmente con los demás y podemos estar transmitiendo mensajes erroneos de nuestra forma de ser. Nosotros cremos saber como somos, pero, ¿cómo nos ven los demás?. Este punto es muy complejo, la percepción que tienen los demás de nosotros esta condicionada a la forma de pensar de cada individuo, es decir, lo que para mi es egoísmo a lo mejor para otro no lo es. A quien no le ha pasado comentarle a un amigo algún tema sin ningún tipo de malicia y que el amigo se mosqueara pensando que lo dices para mal o a la inversa.
Al hilo de ésto último me gustaría señalar que, una de las tareas a practicar para la inteligencia emocional es la empatía, es decir, ponernos en el lugar del otro, en el sentido de saber que siente el otro y como va a reaccionar. Las personas somos muy complicadas, muchos de nosotros no sabemos ni cómo somos nosotros ni como vamos a reaccionar a determinadas situaciones, sobre todo aquellas situaciones que aún no hemos vivido, cuanto ni más como son los demás. Cada uno de nosotros percibe la vida de una manera diferente, es precisamente, lo que enriquece al ser humano, con esto quiero decir, que creo que ponerte en el lugar de otro, como siente y como reacciona, es muy complicado. Nos comportamos de diferente manera según el entorno que nos rodea, nuestras reacciones son diferentes según con quien estemos o donde nos encontremos, según nuestro estado de ánimo en cada momento.
Por todas estas razones pienso que es muy complicado llevar esta filosofía de vida a cabo, requiere mucha psicología para poder hacerlo de forma correcta, sin embargo, creo que empezar a ponerla en práctica puede ser muy beneficioso para hacer nuestro día a día mas llevadero, aunque requiera mucho tiempo y sea muy complicado.
